¿Qué son las DeFi o finanzas descentralizadas? 🌐💸
Prestar criptomonedas, pedir un préstamo o participar en un mercado son actividades que pueden realizarse mediante aplicaciones financieras conectadas a una blockchain. Ese conjunto de servicios se conoce como DeFi.
Su propuesta resulta llamativa: trasladar parte del funcionamiento financiero a sistemas con reglas programadas y registros que pueden consultarse públicamente.
Pero comprender las DeFi exige mirar más allá de una pantalla que muestra porcentajes. Hay que entender quién aporta los fondos, para qué se utilizan y qué puede ocurrir mientras están dentro del sistema.
Qué significa DeFi y qué pretende cambiar 🧩
DeFi viene de Decentralized Finance, que se traduce como finanzas descentralizadas.
El término agrupa servicios financieros basados en protocolos de blockchain. Un protocolo es el conjunto de reglas y programas que organiza una actividad, como los préstamos o los intercambios de activos.
Estos sistemas utilizan contratos inteligentes para ejecutar operaciones bajo determinadas condiciones. Su objetivo es reducir la dependencia de intermediarios centralizados en algunas funciones financieras.
En determinados protocolos puedes participar directamente desde una wallet. Las posibilidades y restricciones concretas dependen del servicio, la red y la forma de acceso.
Además, las DeFi abarcan distintos proyectos. No existe una única «cuenta DeFi» que reúna automáticamente todas sus funciones.
Tres formas de participar, con responsabilidades diferentes 🔄
Para orientarte, conviene distinguir tres actividades habituales:
Aportar fondos a un mercado de préstamos. Tus activos pasan a un fondo compartido desde el que otros participantes pueden pedir prestado. A cambio, puedes recibir intereses. Protocolos como Aave utilizan este modelo.
Pedir activos prestados. Recibes determinados tokens y asumes una deuda. En muchos mercados debes aportar previamente otros activos como garantía y mantener suficiente respaldo durante la operación.
Aportar liquidez a intercambios. Facilitas activos para que otros usuarios puedan realizar operaciones y puedes recibir una parte de las comisiones generadas. Esta actividad tiene riesgos propios, distintos de los de un préstamo.
Las tres pueden aparecer bajo la etiqueta DeFi, pero no significan lo mismo. Una persona puede estar prestando, otra endeudándose y otra facilitando intercambios. El rendimiento y las posibles pérdidas dependen del papel que asume cada una.
El préstamo de Berta: un ejemplo desde dentro 🧮
Imagina un protocolo ficticio en el que Berta aporta ETH valorados en 2.000 dólares y los utiliza como garantía para obtener 800 unidades de una stablecoin.
Para simplificar, suponemos que cada unidad mantiene un valor de un dólar y dejamos fuera intereses y comisiones.
Berta recibe activos que puede utilizar, mientras sus ETH quedan comprometidos como garantía. Sigue expuesta a los cambios de valor de esos ETH.
Eso explica por qué alguien puede pedir prestado teniendo ya más patrimonio del que solicita: busca disponer de otro activo sin vender inicialmente el que posee. A cambio, añade deuda y condiciones que debe cumplir.
La garantía superior al préstamo se conoce como sobrecolateralización.
Ese margen ayuda a proteger al mercado si el precio de la garantía baja. Sin embargo, el margen puede reducirse rápidamente y no elimina el riesgo de pérdidas.
La liquidación puede llegar antes de lo que parece ⚠️
Supongamos que nuestro protocolo establece un umbral de liquidación del 80 %. La posición puede liquidarse si la deuda supera el 80 % del valor reconocido de la garantía.
El límite para pedir prestado inicialmente puede ser diferente de ese umbral.
Observa qué sucede cuando cae el valor de los ETH de Berta:
| Situación | Valor de la garantía | 80 % de ese valor | Deuda |
|---|---|---|---|
| Al comenzar | 2.000 dólares | 1.600 dólares | 800 dólares |
| Después de la caída | 900 dólares | 720 dólares | 800 dólares |
En la segunda situación, la deuda supera los 720 dólares que permite respaldar esa garantía según la regla del ejemplo. La posición pasa a ser liquidable.
Otros participantes pueden ejecutar la liquidación: pagan deuda y reciben a cambio activos de la garantía, normalmente con un incentivo adicional.
Berta puede perder parte de su garantía aunque esta todavía valga más que la deuda. El sistema actúa antes de agotar completamente ese colchón. La cantidad liquidada depende de las reglas del protocolo.
De dónde salen los rendimientos de las DeFi 💰
Para interpretar cualquier rentabilidad conviene identificar su origen.
En un mercado de préstamos, los prestatarios pagan intereses. Parte de esos ingresos remunera a quienes aportan los activos. Los tipos pueden variar según la utilización del fondo y los parámetros del mercado.
Por ejemplo, si aumenta la proporción de fondos prestados, el sistema puede ajustar los intereses para responder a esa demanda. El porcentaje mostrado no tiene por qué mantenerse constante.
En un mercado de intercambios, los ingresos pueden proceder de las comisiones que pagan los usuarios al operar. Cobrar comisiones, sin embargo, no garantiza un resultado positivo para quien aporta liquidez.
También existen incentivos adicionales en tokens. Un programa puede repartir recompensas durante un periodo determinado para fomentar la participación. Conviene separar esos incentivos de los ingresos generados por la actividad del servicio: pueden terminar y su valor depende del token recibido.
Cómo interpretar un APY sin hacerse falsas expectativas 📊
APY significa Annual Percentage Yield: rendimiento porcentual anual que tiene en cuenta la capitalización, es decir, el efecto de generar rendimientos sobre los rendimientos acumulados.
Si un producto muestra un APY variable del 8 %, ese dato no promete ganar un 8 % cada mes ni garantiza mantener esa tasa durante todo el año.
El resultado dependerá de cómo cambien los tipos y de las condiciones de la operación. Además, un aumento de la cantidad de tokens puede coincidir con una caída de su valor en euros.
El porcentaje anunciado y el resultado económico final son medidas diferentes.
Aportar liquidez tiene un riesgo particular 🌊
En determinados fondos de intercambio, la composición de tus activos cambia conforme se realizan operaciones y varían los precios.
Como consecuencia, el valor de tu posición puede ser inferior al que tendrías conservando los activos originales fuera del fondo, antes de considerar las comisiones cobradas. Esa diferencia suele llamarse impermanent loss o pérdida impermanente.
El nombre puede resultar tranquilizador, pero no garantiza que la diferencia desaparezca ni que las comisiones la compensen.
Por eso, recibir ingresos por facilitar intercambios no equivale a obtener un beneficio asegurado.
La descentralización tiene grados 🏛️
La palabra «descentralizadas» no describe exactamente la misma situación en todos los proyectos.
Puede haber desarrolladores, administradores y sistemas de gobernanza que intervengan en decisiones importantes. En algunos casos, quienes poseen determinados tokens pueden votar propuestas sobre el funcionamiento del protocolo.
Pero permitir votaciones no implica que la influencia esté repartida por igual. Si unos pocos participantes concentran gran parte del poder de voto, pueden tener un peso decisivo.
El Banco de Pagos Internacionales ha señalado precisamente la concentración de poder y las necesidades de gobernanza entre las limitaciones de la descentralización en las DeFi.
Para comprender un proyecto, importa saber quién puede tomar decisiones y qué puede cambiar, además de cómo se ejecutan las operaciones.
El riesgo también alcanza a quien aporta fondos 🔍
Los problemas no afectan únicamente a quienes piden préstamos. Una persona que se limita a aportar activos también queda expuesta al funcionamiento del sistema.
Un error en el programa o una vulnerabilidad pueden comprometer los fondos. Los datos de precios también importan: si el servicio que los proporciona falla o resulta manipulado, el protocolo puede valorar incorrectamente una garantía.
Por eso, evaluar una operación requiere mirar tanto sus reglas financieras como sus dependencias tecnológicas. No tener una deuda abierta no elimina el riesgo sobre el capital aportado.
Una operación puede depender de varias piezas conectadas 🧱
Un servicio DeFi puede utilizar un activo emitido por otro proyecto, consultar precios externos y apoyarse en diferentes aplicaciones.
Esa conexión permite construir servicios combinados, pero también transmitir problemas. Una estrategia puede funcionar correctamente en su propia parte y verse afectada por el fallo de otro componente.
Por eso, distribuir fondos entre varias aplicaciones no garantiza diversificar si todas dependen del mismo activo o de la misma infraestructura. Es una consecuencia práctica de las interconexiones que existen en este ecosistema.
También conviene comprender la salida. En un mercado como Aave, retirar activos aportados depende de que exista suficiente liquidez disponible. Si esos activos respaldan una deuda, la retirada debe respetar además las condiciones de garantía de la posición.
Entender una operación antes de participar 🧭
Una forma útil de estudiar cualquier propuesta consiste en describirla sin utilizar su nombre comercial.
Por ejemplo: «Aporto este activo a un mercado de préstamos. Mi rendimiento depende de los intereses que genera esa actividad. Para recuperar los fondos necesito que se cumplan estas condiciones».
O bien: «Recibo un préstamo respaldado por otro activo. Mi deuda acumula intereses y mi garantía puede liquidarse si deja de cumplir los requisitos».
Si resulta difícil completar esa descripción, todavía falta comprender una parte importante del producto.
Las DeFi permiten explorar formas programables de prestar, intercambiar y organizar activos. Su interés está en cómo se construyen esas operaciones.
Aprender a identificar de dónde viene el rendimiento, qué comprometes y cómo recuperas tus fondos es un buen comienzo para entenderlas.